Manos a la barba II

•junio 14, 2011 • 2 comentarios

Esta semana de uso ha sido muy grata.

Debo reconocer que no hay irritación, el corte queda muy bueno y es eficiente.

Varios me han preguntado por el efecto irritación. Como les conté en alguna oportunidad, con otras eléctricas el resultado fue desagradable, quedando con el clásico cuello de pavo y el ardor post loción after shave (ustedes saben de memoria esto, no entraré en detalles gore!)

No la he vuelto a usar bajo la ducha, no porque se me hubiera caido la primera vez que lo intenté (como lo conté en Twitter, no le pasó nada a la máquina) sino porque no tengo como mirarme, entonces era de puro cool hacerlo. Aunque me dicen que venden espejos que no se empañan…

Otra duda vía twitter es el costo. El modelo que yo estoy usando, gracias al desafío de Philips es este http://bit.ly/ma5EIC que es el tope de línea. Entiendo que su valor ronda los 150k, pero la línea Sensotouch tiene precios más económicos. LAs diferencias van por ciertas características del pivoteo del cabezal y porque este que uso trae la increible base que limpia las hojas roboticamente.

Mañana haré algo que he visto y que no se si me agrada: afeitarse en el auto mientrás estás en el taco. Lo he visto, lo intentaré.

 

Edo

 

Manos a la barba I

•junio 6, 2011 • 5 comentarios

Ok. Llegó el momento y acá estoy, mirando con detención los detalles de esta máquina de afeitar eléctrica que Phillips me ha pasado para que lo intente otra vez. ¿Será posible cambiar de opinión?

Antes de empezar la poda dejo de manifiesto que desde el punto de vista estético la Senso Touch 3D es preciosa. Aparte de ser muy cómoda en la mano, se nota que hay una preocupación por el diseño, lo que explica que para muchos consumidores a nivel mundial este modelo sea objeto de orgullo y materia de deseo.

Punto aparte es su base. No sólo sirve para que repose en los tiempos de descanso, sino que también tiene un sistema de lavado incorporado que facilita todo. La depositas, aplicas y se lava sola.

La barba que pueden apreciar en la foto es de 5 días. Me crece rápido pero no tan tupida , es decir que “no hay sobrepoblamiento de folículos pilosos” como me dijo alguna vez una dermatóloga con la que salí.

Ya, manos a la obra. Al terminar les cuento.

30 minutos después

Ya, estoy afeitado.

Lo primero que puedo destacar, aparte del diseño que de verdad me parece fantástico, es lo ergonómico de su diseño. Se adapta muy bien a la mano.

Otro punto importante es como se adapta a la cara. Una de las características de este modelo, apellidado 3D, es que sus cuchillos giran en tres dimensiones. Se siente bien en la cara. No molesta, no pica. Me demoré un poco más de lo acostumbrado por mi impericia, pero los resultados son muy satistafactorios. Afeitado parejo, sin ardor.

Lo próximo es probarla bajo la ducha. Se supone que se puede.

Edo

DESAFIO: Mi barba vs afeitadora eléctrica

•junio 3, 2011 • 5 comentarios

A la hora de afeitarme soy un esclavo de las desechables. Y no me gustan. Esto porque nunca tuve buenas experiencias con las máquinas de afeitar eléctricas.

Recuerdo una vieja que tenía mi papá y que traté de usar dejándome la cara más roja que una frutilla.

Años después intenté por mi cuenta. Si a muchos les funcionaba, ¿por qué mi cara habría de ser diferente?. Adquirí, en aquel entonces, una de buenas prestaciones, alemana, bien carita, de carrete ancho único y con opción de corta patillas. El resultado nuevamente fue negativo. Irritaciones varias, zonas sin afeitar y pérdida de tiempo. Mal.

Así me hice esclavo de las desechables, que por muy prácticas que sean no dejan de hacerme sentir culpable por la cantidad de plástico que tiro al reciclaje.

Sin embargo, por cosas del destino, tengo la posibilidad de darle una nueva opción a una eléctrica. Un desafío entre mi cara, sus curvas, recovecos y vellosidades contra la ergonomía, diseño y técnica de una muy pro que tengo la opción de probar.

Desde ayer miércoles y hasta el lunes no me afeitaré, de ese modo iniciaré mi semana con esta suerte de experimento. ¿Podrá cambiar mi parecer la Senso Touch?

Ya les contaré

Edo

* La máquina que probaré es esta http://bit.ly/ma5EIC

* Por diseño el desafío comenzó muy bien

Boca / River desde La Bombonera

•mayo 17, 2011 • 17 comentarios

La experiencia es, para decirlo de entrada, notable.

Llegar a los alrededores de la Bombonera, el estadio de Boca Juniors, inmerso hasta las patas en ese barrio bostero mágico, de esfuerzo y lucha, de sangre derramada, rodeado de fanáticos cantando, con un dispositivo de seguridad estricto que incluye al menos seis controles policiales, es, por decir lo menos electrizante.

Todo comenzó mucho antes.

Desde Chile, hace al menos dos meses mi suegro, un primo yo organizamos todo (En honor a la verdad, mi mujer, Andrée Burgat, lo hizo). Pasajes, con antelación suelen ser baratos. Hotel, bien ubicado pero sin grandes lujos y lo más importante: tres entradas. En la web de Boca son muy caras, casi 500 dólares, pero hay empresas que piensan en gente como yo y ofrecen otras ubicaciones a un precio más “razonable”. Cien mil pesos con traslados desde el hotel. Razonable lo escribí entre comillas, porque el valor del ticket allá es de 40 pesos argentinos, algo así como 5000 pesos chilenos. Si, cuándo lo supe me sentí estafado, pero que tanto, ya estábamos en Buenos Aires, mal que mal a eso viajamos.

Empezamos Mal

Domingo, 13.30 horas.

En la recepción del hotel el tipo de la agencia Ticket Football,  que hace las veces de guía, me dice que no puedo ir con “la remera bostera” porque íbamos a la barra de River Plate. ¿Qué? Mal, muy mal. No era lo ofrecido. No sólo porque deberíamos estar de pie todo el partido, lo que nunca fue advertido, sino que además involucra un riesgo extra. Por mas control policial que exista, ser visita en La Boca es un riesgo. Decidimos tomar el riesgo.

Con resignación cambio la polera por una neutro. Taxi, al estadio.

El “remix” llega a ocho cuadras de las puertas estadio. El guía te deja ahí y establece ese mismo punto como referencia para el regreso. Justo frente a la grúa del barrio de La Boca, al lado de Caminito. Empezamos a caminar entre los hinchas, todos alegres, bebiendo en las calles ante la mirada de los policías. De pronto pasan dos “diosas argentinas” full clichés: rubias, potonas al extremo, coquetas, harto acento. Los hinchas las aplauden, uno, dos al final éramos cerca de cien o más los que nos sumamos a la ovación. Ellas ríen. Cero insulto o grosería incómoda. Para aprender.

La Seguridad

En la calle la gente espera, canta, ríe, bebe. Todo buena onda, aunque el nerviosismo  está presente porque en “ocasiones anteriores hubo violencia y hasta muertes” me dice un hincha que reparte mascarillas. Yo pensaba que era en caso de lacrimógenas, después entendí, cuando un policía nos obligó a botarlas, que eran para provocar al local.

Siete controles policiales con revisión y entrada en mano. Ya en la fila final para ingresar a La Bombonera el último control mientras desde lo alto llueven algunos escupos y “putos” van y “putos” vienen.

Pasada la reja hay una larga escalera que lleva hasta la bandeja superior, reservada para nosotros. A pasos de los policía un grupo de hinchas te quitan el ticket a la fuerza, es un robo. Nos trataron de quitar las entradas, le saco la mano de encima a uno, forcejeamos con ellos, algunos empujones, palabras vienen palabras van. Tensión. Amenazan a mi suegro “che bigote, tomatelá, a la vuelta te esperamos puto!”. Zafamos, pero no fue grato.

Seguimos subiendo por una interminable escalera. Llegamos hasta la última bandeja. Aparecemos en medio de la barra oficial de River Plate, “Los borrachos del tablón” o simplemente la14.

Una hora y media antes del partido estamos de pie, apretujados, mientras terminan de instalar las banderas albirojas y organizan el despliegue de paraguas, banderines, y papeles varios. Buscando un espacio relativamente cómodo quedamos junto a un señor de 70 años y más. Pelo largo blanco, algo parecido a Gandalf de “El Señor de los Anillos”, con piercings en su oreja y ceja. Un caballero, cordial, respetado. Todos venían y le saludaban con cariño. Nosotros al lado de él y su familia que incluía una hija y una nieta. Nos dice que jugó hace años en River y que si bien ha visto grandes clásicos del fútbol mundial, nada se asemeja a esta fiesta. Se nota emocionado, lo traspasa, dan ganas de ser su amigo. En cierta medida estar junto a él nos protege.

Saco mi cámara de video para tratar de registrar algo de esta fiesta. Me da un poco de miedo porque pillo a dos “pibes” mirándola con gusto. La guardo. Mejor grabo cuándo esté más a punto el partido, pienso en medio de una humareda de marihuana increible.

De pronto nos avisan “che, vienen los borrachos, los bombos, la fiesta pibe!”. Se abre el camino y comienzan a subir uno, dos, tres conté al menos 9 bombos. Grabó el despliegue de la orquesta en la suerte de terraza que hay sobre la general en la que estamos. Un gordo se me acerca amenazante: “dejá de grabar bolú, grabá la cancha, no a los pibes” Lo miro para expresarle mi disconformidad con su medida de presión unilateral pero intuyo que no habrá éxito. “Borrá frente a mi todo lo que grabaste” insiste, le muestro la imagen, está medio nervioso él y yo aún más. De pronto uno de los barras que estaba con el señor canoso le hace un gesto y se va. El tipo del gesto, joven, bien parecido, me dice en mezcla de lunfardo y castellano que me quede ahí con ellos, que no hay peligro pero que mejor no grabe más. Le obedezco.

Empieza el partido

El ánimo se distiende al son de los himnos, son fáciles de aprender aunque no quedan en la memoria para siempre. Como voy a una fiesta me sumo a ella y canto algunas canciones. Saltamos juntos en el último tablón de la tercera bandeja izquierda de la Bombonera.

La 12, la barra local, hace gala de su condición de dueño de casa y luce unas banderas gigantes que el público hace mover como una coreografía, las canciones se suceden una tras otras y las respuestas también. Es un ambiente increíble, la cancha entera vibra, literalmente, con la pasión, un boquense vestido de fantasma se burla de los de River, estos se molestan y le gritan, hay alegría, hay pasión. Un estadio lleno, una cancha en buen estado, un ambiente ideal para vivir 90 minutos de fantasía que dejan en el olvido los malos ratos y nervios pasados.

Hay que vivirlo, hay que verlo en persona alguna vez.

Dos goles xeneises (de Boca) sellan el partido. El ídolo máximo del local, Martín Palermo, ha jugado su último clásico y se ha despedido con un gran gol de cabeza. Sale antes del final del encuentro en medio de una ovación que emociona y para los pelos. Boca se queda con los tres puntos y como nunca el fantasma de la B, la segunda división, atormenta a los de la banda. Los hinchas de River putean la actitud del equipo, particularmente a su portero, que dicen se comió los goles.

Se acaba la fiesta para los hinchas de River, para los de Boca recién comienza.

Salimos raudos del estadio siguiendo el ejemplo del hombre canoso respetado, que se despide muy afectuosamente. Las escaleras huelen a orina, seguro mean la casa de los rivales en señal de insolencia. La salida es expedita, rápida. El barrio entero es de Boca, por lo que de algunas casas  se burlan de nosotros. Amenazas cruzadas para desahogar la rabia.

Ya fuera del estadio tomamos el mismo camino del comienzo, avanzamos en masa, una procesión de hinchas enojados por los malos resultados. De pronto, de la nada, una avalancha en contra. Instintivamente corremos a refugiarnos al estadio, los policías sacan sus bastones y escopetas y cierran filas para evitar que rompamos su cerco. Nunca supimos que pasó que hizo arrancar a los de adelante. Solo que así como llegó se fue y continuamos nuestro andar.

El guía nos esperaría, en el punto señalado, a las 19:30. Falta más de una hora para ello, decidimos caminar, no es buena idea quedarse a esperar. Será un largo andar, sin taxis ni transporte público confiable.

La fiesta se queda en nuestro recuerdo. Imborrable.

Edo

PS: NO contraten con la agencia señalada. Es un robo pagar 100 mil por una entrada de 5 mil.

FOTOS

Mi meme

•enero 13, 2011 • 62 comentarios

Un meme es, en las teorías sobre la difusión cultural, la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro o de una mente a otra (o de una generación a la siguiente). Es un neologismo acuñado por Richard Dawkins en El gen egoísta, por la semejanza fonética -en inglés, idioma original- con gen y para señalar la similitud radical con la memoria y lamimesis.

Ok, en la red usamos esta expresión para aquellos basureos mas o menos entretenidos que inundan sitios… como estos que a mi me han hecho pasar un buen rato. Yo creo que vendrán más… jajajaja. Gracias al fotógrafo  David Velasquez de LUN por la inspiración

Si pones el cursor sobre la foto verás el nombre del autor

Namasté

•diciembre 31, 2010 • 96 comentarios

Si las emociones y las buenas vibraciones espirituales de la gente pudiesen ser visibles, mi casa, desde dónde escribo esto, parecería una inmensa discoteque.
Esas luces de amor me la han regalado ustedes en estos días. Ustedes han corroborado algo que muchos intuimos: se puede optar por la buena onda, por la paz, por el entendimiento, por querer cambiar el mundo.

No importa en el Dios que creas o a quién le dedicas tus oraciones, lo relevante está en tu corazón. Corazón generoso que se toma su tiempo y escribe un mensaje para alguien, en este caso para mi. Eso es lo que ustedes han hecho, me han regalado sus sueños, deseos e intenciones positivas que simplemente se han tatuado en mi.

Este día es uno de los más bellos que recuerdo. Se los digo de todo corazón: una vez más gracias.

No nos despedimos porque seguiremos en contacto de una u otra forma. Cuando las novedades tomen forma concreta se los contaré con ganas, como uno lo hace con sus amigos.

Ahora, seco las lágrimas y me dispongo al igual que todos a recibir el nuevo año con alegría y optimismo. ¿Cómo podría ser de otra forma con tanto cariño a mi alrededor?.

Felicidades amigos, Salúd!

Edo
Namasté, saludo a la luz que brilla en ti

31 / 12 / 10

•diciembre 31, 2010 • 108 comentarios

Amigas y amigos,

Como ya saben hoy es el último día. Quiso el destino que la despedida del canal me pillara comandando dos programas: Acoso Textual y Alfombra Roja. Es un orgullo pero a la vez un dilema, porque las despedidas son tristes y esta vez me tocará por partida doble. Otra circunstancia curiosa en este episodio, otra paradoja más.

Quiero, solamente, reiterar mi más profundo agradecimiento a todos quienes me han manifestado su afecto. No imaginaba el nivel de enlace que habíamos establecido en este tiempo, honestamente no dimensionaba el vínculo mágico que forjamos. Esto me revitaliza, me enorgullece y me adjudica una enorme mochila que trataré de llevar con valor.

Para el 2011 se vislumbran proyectos interesantes que están girando. Hay conversaciones pendientes aún como para poder contarles con certeza los pasos a seguir. Todo lo estoy mirando con calma y paz, la misma que ustedes me han regalado tan generosamente en estos días.

Mis bendiciones para todos y cada uno de ustedes. Mi corazón desea con ansias que tengan salud, amor y suerte en este año que se inicia.

Sigamos tratando de cambiar el mundo!

 

Edo