Tony Manero o la gran estafa

Tanto que se habló de la película chilena Tony Manero, de sus premios, de su apuesta estética, de su narración y montaje, de Enrique Maluenda y una suerte de revival del mítico y hasta venerado “Festival de la Una”, de la actuación de Alfredo Castro y los galardones que se llevó que finalemente me decidí a “arrendarla” y disfrutarla.

Cuac!.

Probablemente no me asombró tanto el ver una pelícla oscura y depresiva inserta en medio de los convulsionados años 80 porque eso ya lo tenía en mente. Contrario a lo que muchos podrían haber pensado no es una comedia o una mirada feliz de esa época, nada de eso, mas bien se trata de un drama abyecto en extremo que narra la decadencia de un personaje y su entorno (quizás para algunos una metáfora de ese Chile) que a pesar de tener severos trastornos sociópatas es el lider amado, deseado y escuchado de una especie de familia que convive en un restorant que tiene mucho de puterío de pueblo.

La historia gira en torno a Tony (Castro) un viejo bailarín fanático de “Fiebre de Sábado por la Noche” y de la figura de su protagonista. Quiere ser él, vivir como él. Egolatramente centrado en sus imágenes de vida ideal olvida y desprecia la vida humana por hacer lo que sus apetitos le indican.

La puesta en escena es coherente con la historia, haciendo de la fotografía y los desenfoques una muestra práctica de lo confuso que es la temática (en eso el director se luce). El montaje es abrupto, interrupto, no por impericia sino más bien por decisión estética (los créditos lo avalan) y el final es de los más raros que he visto en años (Quizás el más extraño y plop de todos).

Alfredo Castro no se rie en toda la película, me recordó al personaje de Bardem en “Sin lugar para débiles”, ambos sujetos sin rumbo o motivaciones conocidas, ambos con un peinado límite, ambos perdidos en un mundo que no los merece.

No, no fue definitivamente una película de mi agrado. Hay escenas extrañas, sórdidas, nunca queda claro el por qué del impulso asesino de Castro o por qué genera devoción sin crítica en su entorno considerando las características de al menos uno de los personajes con los que convive.

Me parece que se trata de una película tipo “traje nuevo del emperador”, de esas que nadie se atreve a criticar para no parecer ignorante o mal nacido como en el cuento original.

No logro entender algo del cine chileno, que es esa facinación por lo cobista, el degeneramiento. Un trance que seduce a muchos de los que agarran cámara. Supone un atractvo filmar esos bajos mundos, sumergirse quizás en el lado B que todos tenemos e indagar en sus bajas pasiones sin recriminaciones… pero ¿no hay nada más?. Es esta “la” película que define la nueva camada de cineastas como insinuó un sesudo crítico por ahí. No me parece. Matías Bize, por ejemplo, con una producción mucho más modesta que Tony Manero, que recrea los 80 de gran modo, es capaz de generar un ambiente íntimo, tanto o más sensual-sexual, cargado de desprejuicios o tabúes en medio del idilio sin compromisos de “En la cama”.

¿Esto ofrece Chile? ¿Un “Irreversible” (la cruda película de Gaspar Noé) latinoamericano? ¿Nos alcanza?

En resumen, una película “nada que ver” con lo que las expectativas creaban, un desafio estético que termina sucumbiendo ante la maraña de sinsentidos que involucra… al menos a mi juicio una renta deseable sólo por vanguardistas que terminará incomodando al grueso del público que cada vez que arrienda una cinta local tiene que cruzar los dedos para que las tres lucas no hayan sido en vano.

Una última cosa: no se trata de un cine solo lleno de potos y tetas, comedia pícara y semi burlesca, pero cuando miras la cinematografía argentina, sólo por poner un ejemplo, que es capaz de crear obras preciosas como”EL hijo de la novia” te das cuenta que los creadores locales todavía tienen mucho para ofrecer.

Edo

* Que bacán el formato Widescreen estrenado por Youtube!

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~ por fuentesilva en noviembre 26, 2008.

5 comentarios to “Tony Manero o la gran estafa”

  1. Me la recomendaron taaaanto, menos mal que no entre a una funcion el otro dia, me imagino claramente la pelicula y se a lo que te refieres, aun sin haberla visto, concuerdo en la sobrevaloracion de algunas cintas nacionales, respecto a Matias Bize, me encantan la musica de sus peliculas.

  2. desde la guata es mi opinión. no soy cinéfilo, de cine no sé nada. pero cuando algo no me eriza ni me aprieta en el asiento, sencillamente no me gusta. bien sombría la película. a Castro lo encontré “un-poco-demasiado” en ese personaje patético, ultra desenfocado en la vida, violento, desarraigado, en fin …. si uno va a ver la película sin demasiada expectativa, pasa. en todo caso, sobrevalorada. es buena, pero nunca tanto.

  3. No sé, aún no he visto la película, pero me imagino que en eso de ser “distinta” creó su reputación y premios. Fuga, que es del mismo director me parece una muy buena película, que sale de lo típico del cine nacional, que tu bien dices:”no se trata de un cine solo lleno de potos y tetas, comedia pícara y semi burlesca”.

  4. Me han recomendado un montón de veces que vea la famosa película, al menos ya no me hago tantas expectativas…

    Saludos!

  5. Hola Eduardo! Es muy bueno el trabajo que haces en 3×3 y en EBT
    Tengo una consulta (no sabia en que parte de la pag. hacerla): Tienes más info sobre el netbook Samsung que comentaste en EBT este miércoles (cuando era la preventa?), se agradece

    Andrés.-

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