Infame

La herramienta la había hecho su padre hace cerca de 25 años. Él se lamentaba de la torpeza de sus manos que no habían sido capaces de asirla más firmemente para impedir que esta se hundiera en el arrozal. Mientras tanteaba en el terreno buscando la herramienta, sintió un zumbido muy leve. Era casi imperceptible en un primer momento, pero para sus agudizados oidos éste se tornaba en una señal cada vez más clara, cada vez más definida. Una baja frecuencia inaudita que se instalaba en su cabeza de forma certera e inequívoca. Instintivamente se erguió y dejó la busqueda en el suelo para iniciar una en los aires. Miró decidido a la derecha, en lo alto hayó un brillo leve, una luz estelar que se colaba entre las nubes claras que dormitaban en el cielo aquella vez. Poco a poco más y más personas se fueron sumando hasta contar 10 que miraban el cielo. Las dudas se mezclaban con el temor, con la incertidumbre de estar asistiendo a la hora macabra que tantas veces se había anunciado desde que se declaró ese conflicto. Los siguientes instantes deben haber sido breves, pero de seguro para ellos fue una vida entera. Lo que pasó a continuación ha de ser una experiencia indescifrable, una desgarradora herida que se hace de sonidos sordos, ondas de calor azotando, latigando los suelos, de aires enrarecidos, de vapores fulminantes que antes eran personas, de aires rabiosos que escapaban de la nube principal, de recuerdos, de caras, de almas que nunca más volvieron. Un ruido intenso que mezcla aquellos saludos que no se hicieron, los besos que no se dieron y los abrazos apretados que quedaron pendientes tras el primer grito del llamado “little boy”.

Ese día Paul Tibetts regresó a la base sin entender mucho qué había pasado. La nave que tripulaba, que se llamaba igual que su madre, estaba ya en tierra ante la mirada incrédula de unos y orgullosa de otros. El B-29 Enola Gay descansaba en la pista, acababa de pasar a la historia tras dejar caer la primera bomba atómica sobre Hiroshima un día como hoy.

Anuncios

~ por fuentesilva en agosto 6, 2008.

Una respuesta to “Infame”

  1. Hola Eduardo,

    Vengo de pasadita, razón por la que no tengo tiempo para leer el post completo, sólo te escribo para agradecer los saludos a Peñablanca que mandaste hace poco, se agradece que este recóndito lugar de la Quinta Región esté presente de una u otra forma.

    Además de lo anterior, me permito la patudez de mandarle mis más sinceras felicitaciones a la Sole Onetto, ella me encanta, me parece una mujer inteligente, chora, con clase, simpática y con muy buen gusto.

    Nuevamente gracias y repito mis saludos, abrazos y felicitaciones a Soledad.

    Te estoy leyendo.

    Seba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: